Integración tecnológica y operativa internacional, para atraer más capital y multiplicar las oportunidades de producción
- Marta Helena Garcia Sanabria
- 4 sept 2025
- 4 Min. de lectura
El superintendente de Valores, Rodrigo Ruiz, sostuvo durante el Foro Nacional del Mercado de Valores que los actuales cambios en tecnología, infraestructura y regulación son claves para dar un salto en tamaño y diversidad de los negocios en Paraguay.
La práctica internacional en el mundo de las inversiones indica que es importante para un mercado de capitales tener separadas las funciones de trading de las de custodia, compensación y liquidación.
En el caso de Paraguay, esta segregación se está llevando adelante mediante el inicio de las actividades de la Caja de Valores del Paraguay (CAVAPY), con lo cual la Bolsa de Valores de Asunción (BVA) queda a cargo exclusivamente de las negociaciones.
De esta manera, se cumple con lo que recomienda la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO) y, sumado a una actualización tecnológica y regulatoria, se está construyendo el terreno para atraer más capital al país y multiplicar oportunidades para nuestro sistema productivo.
Este fue el mensaje que compartió el superintendente de Valores, Rodrigo Ruiz, durante su participación en el Foro Nacional del Mercado de Valores organizado por CAVAPY, Montran Corporation y la BVA.
“CAVAPY y una bolsa tecnológicamente robusta son el lenguaje que hablan los inversores institucionales, la nueva ley es el diccionario que evita confusiones porque define, ordena y protege”, expresó el superintendente, respecto a la manera en que la nueva legislación -que se encuentran impulsando- también contribuirá a que el mercado paraguayo de valores avance en su sofisticación y apertura a la internacionalización.
“Tenemos una base de un mercado que ya mueve miles de millones de dólares por año, con predominio de la renta fija, una moneda local protagonista y una divisa que gana espacio. Si quitamos fricciones, centralizamos la custodia, damos liquidez, abrimos la puerta a emisores e inversores extranjeros, y hacemos más fácil la vida operativa de los emisores, ese flujo puede crecer y diversificarse”, agregó.
Explicó que este crecimiento significará financiar proyectos en condiciones más competitivas, bajar el costo de capital para las empresas y ofrecer mejores opciones de ahorro para miles de paraguayos.
La importancia de CAVAPY Rodrigo Ruiz recordó que, cuando existe una depositaria central de valores, cada inversor pasa a tener una cuenta única donde se registran estas operaciones.
Así, el mercado paraguayo ya no tendrá la custodia dispersa en las casas de bolsa, como lo tiene actualmente; además, se eliminan endosos y trámites manuales, se mejora la trazabilidad y la seguridad jurídica de la titularidad, y se puede hacer entrega contra pago con intervención al sistema de Liquidación Bruta en Tiempo Real del Banco Central del Paraguay, añadió.
Al respecto, señaló que CAVAPY ya dio pasos relevantes y, si bien convivirá por un tiempo con una plataforma para títulos físicos, está preparado para un mercado electrónicamente escriturado.
“Eso calza con la nueva ley, que valida la anotación en cuenta como equivalente al título físico y empuja la desmaterialización total”, apuntó.
El salto internacional
Esta segregación de funciones también está en línea con una visión de apertura internacional, a criterio del superintendente de Valores: si la depositaria central se conecta a su debido tiempo con infraestructuras globales, como ocurre en otros países, los inversores y emisores no residentes tendrán un acceso más simple y estandarizado.
Además, si el regulador logra ver en tiempo real lo que está ocurriendo en la post negociación, puede ser preventivo antes que reactivo, añadió. “Nuestro compromiso es acompañar esta transición con firmeza y con sentido práctico, ser exigentes donde hay riesgos y flexibles donde la innovación trae beneficios netos para el país.
Con reglas modernas y una infraestructura de clase mundial, Paraguay puede pasar rápido de un mercado pequeño y manual a un mercado confiable, líquido y conectado. Y ese es el objetivo”.
Finalmente, compartió estas reflexiones sobre el camino que debe tomar el mercado de capitales: “Reglas claras y plataformas modernas son inseparables, la ley y la infraestructura se necesitan mutuamente. La protección del inversor no compite con el desarrollo, sino que lo hace posible. Un mercado seguro es un mercado que crece. Integrarnos tecnológica y operativamente al estándar internacional es la forma más directa de atraer capital y de multiplicar oportunidades para nuestro sistema productivo”.
Recordemos que tanto CAVAPY como la BVA están incorporando plataformas de clase mundial para su operativa: el sistema Montran, para la Caja de Valores; y la plataforma Nasdaq, para la Bolsa de Asunción.
Nueva legislación
Marcelo Prono, gerente general de CAVAPY, sostuvo que la nueva ley del mercado de valores apoyará a esta depositaria porque le dará solidez y fortaleza legal a su infraestructura.
“Esta segregación de roles tiene que tener un respaldo legal, y la nueva ley aborda eso. Con la promulgación de la Ley y esta infraestructura, los inversionistas y los emisores pueden estar seguros de que, al ingresar al mercado de valores, el flujo es íntegro, seguro, transparente, trazable y mucho más confiable”, recalcó.
Reconoció que si bien ya existe la figura de una caja de valores en la legislación actual, en esta nueva ley está mejor estructurada y más completa en cuanto a sus funciones. “Estaban pendientes algunos apartados para que el ciclo se complete. Esta ley lo que le pone es a la caja el rol exclusivo de depositaria, le da el marco de depositaria central para todo el mercado (de valores)”, agregó, y coincidió con el superintendente de Valores en cuanto a su importancia para la proyección hacia los mercados internacionales.





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